Para las decisiones nutricionales, los niños dependen de los adultos significativos para ellos. Actualmente, y en la mayoría de los casos, existe una carencia de asesoramiento a estos adultos sobre qué es lo que debe comer un niño y sobre cómo hacer la transición de la lactancia materna a la alimentación. Como seres omnívoros tenemos un gran dilema desde niños: decidir qué es bueno para comer, qué es toxina y qué es nutriente.