De acuerdo con un artículo publicado por el periódico El Universal, los comerciantes de carne de Tlanelnepantla, Edo. De México, uno de los mercados más concurridos de este país, están pasando por un muy mal momento.
Lo anterior se debe a que la venta de carne ha disminuido más de 50% en las últimas semanas, dado que la mayor parte de las familias que solían adquirirla, ahora están ahorrando para afrontar la crisis. A la carne se la ve como artículo de lujo, y quien compraba 2 kg a la semana, ahora sólo compra uno o ninguno.
El matadero municipal que surte esa área sacrificaba 300 animales diarios, pero ahora sólo mata 40. Aunado a la baja en el consumo de carne, se encuentra también la competencia que afrontan tanto los rastros como los distribuidores por parte de la carne importada, que es significativamente más barata que la nacional. Un bistec importado cuesta alrededor de $45 pesos/kilo (aprox. $3 USD/kilo), mientras que el nacional llega a costar en ocasiones hasta $80 pesos/kilo (aprox. $5.3 dólares).
Ante tal situación, el gobierno local y los comerciantes organizaron la Feria de Carne que se celebró en febrero para promover su producto, y con esto esperan que el consumo, al igual que sus ventas, repunten.