“La industria puede lanzar alimentos en porciones más pequeñas o con menos calorías”
Richard Sheperd, profesor de psicología y Co-Director del Instituto de Investigación de Alimentos, Comportamiento del Consumidor y Salud en la University of Surrey, participó del Intl. Food Technology Summit 2009 exponiendo acerca de los factores sociológicos y psicológicos causantes de la obesidad, entre otras cuestiones.
En su presentación, el investigador del Programa DIOGENESIS (Diet, Obesity and Genes), analizó el ejemplo de los “packs de calorías del hambre”. Si no los compra nadie, el problema no se habrá resuelto. Sostuvo que deben suceder otras cosas además de que la industria elabore ciertos productos. Entre esas cosas está el hecho de que el público consumidor debe saber con qué ingredientes están elaborados los alimentos.
Énfasis Alimentación: ¿Cuáles son los factores sociológicos y psicológicos determinantes para el control del sobrepeso y la obesidad?
Richard Shepherd: Uno de los problemas en torno a la obesidad es que se produce como consecuencia de múltiples factores, entre ellos, la genética, es decir, factores fisiológicos, pero también la conducta, principalmente en cuanto al consumo de alimentos, la ingesta de energía, la actividad física y el desgaste de energía. Esa conducta está sujeta a la influencia de variables psicológicas en términos de las creencias de la gente o de sus motivaciones en cuanto al deseo de adelgazar, por ejemplo. En lo que respecta a las influencias sociológicas, existen relaciones bastante fuertes entre clase social y obesidad, por ejemplo. También influye el entorno social general en el que vivimos. Los medios de comunicación masiva, revistas, películas cinematográficas, programas televisivos, nos trasmiten una gran cantidad de imágenes con respecto al peso corporal, en particular, al cambio del peso corporal de las mujeres, que toma como referencia el de las modelos y estrellas de cine, mucho más delgadas hoy de lo que eran hace algunas décadas. Esto ha provocado que muchas mujeres se sientan insatisfechas en cuanto a su imagen y a su cuerpo, debido a concepciones poco realistas.
É. A: México es el segundo país del mundo en lo que a tasas de obesidad concierne. ¿Qué opina de esto?
R. S.: Las tasas de obesidad han acusado un marcado crecimiento a lo largo de las últimas décadas y por diversas razones el foco de atención se ha centrado en los Estados Unidos, porque allí se han realizado numerosas investigaciones al respecto y porque las tasas de obesidad registradas allí han sido más altas que las de otros países. Sin embargo, ese crecimiento también se advierte en muchos otros países, ciertamente en los desarrollados o industrializados. En realidad no estoy familiarizado con la información referida a México, no sé qué es lo que lo hace especial en este sentido. Sí conozco algunas de las razones por las que la obesidad creció antes en los Estados Unidos que en otros países: la cantidad de comida, el tamaño de las porciones y la falta de oportunidades para realizar ejercicios físicos. En los Estados Unidos y en muchos otros lugares es muy difícil caminar 100 metros sin subir a un automóvil, debido a la forma en que están diseñados los centros urbanos. En México el panorama no debería ser peor que el de otros países. Pero advierto un grave problema en este país.
É. A: ¿Cuáles fueron los hallazgos más importantes provenientes de sus últimas investigaciones?
R. S.: Cuando se analizan diversas creencias psicológicas y otros factores, como los hábitos, se advierte que cambian cuando la gente adelgaza. A través de dichas creencias y hábitos se puede predecir en cierta medida el éxito en no volver a engordar. En lo que concierne a los hábitos, lograr que las personas realicen ciertos actos en forma automática parece facilitar el mantenimiento de la pérdida de peso, en lugar de hacerlas pensar continuamente en que registren lo que están comiendo. En cuanto al hábito de consumir frutas y verduras, lo seguirán adoptando automáticamente, sin pensar en ello. Este es uno de los hallazgos que considero importantes como resultado de mis investigaciones.
É. A: ¿Qué debe hacer la industria alimenticia al respecto?
R. S.: Uno de los problemas de la industria es que las empresas individuales elaboran productos o grupos de productos individuales, y a nivel del público consumidor, una sola empresa que introduzca un nuevo producto o cambios en una línea de productos no causará un impacto significativo. Una de las cosas que puede hacer la industria, por supuesto, es lanzar al mercado una variedad de alimentos en porciones más pequeñas, o con menos calorías. Sin embargo, una sola empresa que haga esto no causará un impacto importante en la población, y aunque lo hagan todas las empresas de la industria, también tienen que suceder otras cosas. En mi presentación, uno de los ejemplos que analizamos fue el de los “packs de calorías del hambre”. Si no los compra nadie, el problema no se habrá resuelto. Deben suceder otras cosas además de que la industria elabore ciertos productos. Entre esas cosas, como lo discutiéramos en las sesiones, está el hecho de que el público consumidor debe saber con qué ingredientes están elaborados los alimentos. Si las personas están tratando de controlar la cantidad de alimentos que ingieren, deben contar con información para elegirlos. Otro de los problemas asociados con las normas sobre el etiquetado es que o bien son difíciles de cumplir o demasiado simples. Es posible difundir mensajes genéricos como “la gente debe consumir más frutas y verduras”. Mucha gente consume comidas preparadas, y es importante que se les provea información acerca de los ingredientes con los que han sido elaboradas.
Hay mucho por hacer todavía en torno a las etiquetas. Se necesita más investigación para volcar dicha información con eficiencia. Creo que en general el público consumidor sabe que tiene que consumir alimentos con menos grasas, o mayor cantidad de frutas y verduras, por lo menos en los países europeos las personas tienen presentes estas pautas. Lo que resulta difícil es su implementación.É. A: ¿Cuál es su opinión acerca de este evento?
R. S.: Creo que es excelente. Considero que lograr reunir esta cantidad de representantes de los más diversos segmentos de la industria alimentaria es una forma excelente de analizar tanto cuestiones relacionadas con las últimas investigaciones como otros temas prácticos vinculados con el desarrollo de nuevos productos, marketing, colocación de productos, etc.
Más Notas
Nueva variedad de uva busca llegar al mercado asiático
Se trata de la Chimenti Globe que gracias a un proyecto validará el registro internacional, la identificación genética y su modelo de negocios.
