La revista 'The New England Journal of Medicine' (NEJM) expuso que en el caso de Estados Unidos reducir tres gramos de sal al día podría evitar miles de infartos y muertes y, adicionalmente, ahorrar entre 10 mil y 24 mil millones de dólares.
De acuerdo con dicha publicación, Estados Unidos ostenta uno de los índices de consumo de sal más altos del mundo, y 75% de la ingesta procede de alimentos procesados y restaurantes de comida rápida. Un equipo de la Universidad de California se ha planteado qué efectos tendría en términos de salud pública reducir un poco esa ingesta y sus conclusiones arrojan beneficios sustanciales para este país.
Con sólo tres gramos de sal menos cada día por habitante –el equivalente a unos 1.200 mg de sodio– los estadounidenses se evitarían entre 60 mil y 120 mil casos de enfermedad coronaria; entre 32 mil y 66 mil accidentes cerebrovasculares (ictus) y de 54 mil a 99 mil infartos de miocardio al año. O lo que es lo mismo, podrían reducir las muertes anuales en un número que oscilaría de 44 mil a 92 mil cada año.
Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las autoridades estadounidenses indican que cada adulto no debe superar los 5.8g de sal al día (2.300 mg de sodio); aunque le realidad es que la mayor parte de la población supera este umbral. En España, por ejemplo, se consume una media de 9.7 g; mientras que en Estados Unidos ronda los 10.4g para hombres y los 7.3g para mujeres.