En el intestino grueso existe un complejo ecosistema donde conviven aproximadamente entre 1011 – 1012 bacterias por gramo de contenido. Es un ambiente altamente activo y competitivo, donde las bacterias colónicas, a través de procesos de fermentación, producen una amplia gama de metabolitos que afectan de diversas maneras la fisiología del intestino y sus funciones. Existen cada vez más estudios donde se evidencia que la composición de la microflora intestinal posee importantes implicancias fisiológicas sobre nuestro organismo en general.