Día a día, los consumidores se preocupan más porque la alimentación les aporte las sustancias necesarias para el mantenimiento de la salud y el bienestar físico. Quienes sufren alguna enfermedad o desorden, a menudo encuentran en los alimentos una fuente más amigable de incorporar los nutrientes que pueden beneficiarlos, antes que consumir suplementos dietarios. Asimismo, los gobiernos frecuentemente hallan en los alimentos los vehículos para suministrar elementos a amplios sectores de la población o bien a segmentos de riesgo.