Dado que la calidad del producto comienza a decaer con mayor o menor inmediatez después de la recolección, la recomendación más corriente de los especialistas en poscosecha es iniciar el enfriamiento de los frutos con la mayor rapidez posible. Ante la posibilidad de cortes de electricidad, cabe preguntarse si se debe invertir en equipos electrógenos para suministrar energía para las operaciones de enfriamiento en caso de interrupciones, o si es posible incrementar el intervalo entre cosecha y enfriamiento de los frutos sin que se produzcan daños significativos en los mismos. La respuesta, para nada simple, depende del producto, condiciones ambientales y otras decisiones de manejo.