Hace 2500 años Hipócrates decía: “Deja que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento”. Artículos científicos y de divulgación han hecho referencia a que la creencia en los poderes medicinales de los alimentos no es un concepto nuevo. El consumo de alimentos funcionales se ha difundido ampliamente, desde hace dos décadas, en países como Japón (donde se les otorgó esta denominación), Canadá, Estados Unidos y en Europa Occidental. Todo sucedió gracias a la comunicación y educación clara y continua que el gobierno y las empresas elaboradoras de estos alimentos han establecido con los consumidores. El aumento de enfermedades crónico degenerativas en estos países ha llevado a que los gobiernos realicen acciones concretas. Es importante destacar la difusión de información sobre el beneficio obtenido al consumir alimentos funcionales y el apoyo a investigaciones científicas, tanto para descubrir nuevas sustancias activas y comprobar sus beneficios como para diseñar nuevos alimentos que las incluyan.