La primera bebida energética carbonatada fue lanzada al mercado occidental en Austria, en el año 1987. En 1992, este nuevo producto -desarrollado sobre la base de una bebida tailandesa denominada Krating Daeng- comenzó a venderse en Hungría y, dos años más tarde, en Alemania. Tan importante fue el impacto que esta bebida tuvo fuera de su país de origen que, transcurridos tan sólo veinte años desde su lanzamiento, ya son más de cuatrocientas las empresas que elaboran bebidas bajo este concepto y las comercializan en más de ciento veinte países del mundo. Se incluyen veintitrés de los veinticinco países miembros de la Unión Europea, Suiza, Estados Unidos, Brasil, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y países árabes, como los Emiratos Árabes Unidos, Yemen, Jordania, Baharin y Omán. En cuanto a volumen, las ventas ascienden actualmente a más de tres mil millones de latas/botellas por año.