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Las Leyes de Kosher tienen un reglamento de los productos que son aptos y de los que no. Por esa razón, el primer paso para certificar un producto es verificar qué materias primas lo componen y si los recipientes utilizados para la elaboración del producto son Kosher. Si un recipiente fue utilizado para elaborar un producto no Kosher, ese recipiente se transforma en no Kosher, así como todos los productos que se elaboren en él. Por eso es que se deben controlar todos los insumos que ingresan a la planta. ¿Hay posibilidad de convertir un recipiente no Kosher, en Kosher? Sí, hay formas de Kasherizar (esterilizar) un recipiente. El proceso de esterilización depende de la manera en que se utilice ese recipiente o del tipo de cocción que se realice. Los productos sencillos de certificar son los minerales y los vegetales. Los más costosos de certificar, por su necesidad de intervención de mano de obra especializada, son: pescados, lácteos, carnes y vinos (de menor a mayor costo).
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