No obstante, existe un gran desconocimiento por parte de la población de la calidad y virtudes salutíferas del vino mexicano; aunado a una actitud malinchista, de preferir los productos importados. Este sector se ha visto muy golpeado, sobre todo en cuanto a los vinos de mesa, por los subsidios que la Unión Europea (UE) otorga a sus productores. En el año 2002, la UE otorgó 1.100 millones de euros a los productores del sector vitivinícola, en el entendido de que aquellos países de la UE que deseen adicionar más subsidios a sus productores, independientemente del subsidio global, lo pueden hacer (y de hecho lo hacen).