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Para un niño mexicano es más fácil (e incluso más barato) beber un refresco de cola que un vaso de agua, ya que el 80% de las escuelas carecen de acceso a agua corriente. Su dieta contiene además mucho azúcar, por lo que unido al sedentarismo de la vida actual, México es uno de los países con mayores problemas de obesidad. Para corregir esta situación, el Ministerio de Sanidad del país ha lanzado una campaña, “Live Healthily”, de la mano de Pepsi, para promover dietas saludables entre los escolares. La compañía ha desarrollado un videojuego para ordenador (parecido a la idea de los tamagochis) con el que millones de niños podrán aprender a medir las calorías que ingieren y las que queman haciendo ejercicio. Paralelamente Coca-Cola también ha estrenado una campaña, también en colaboración con el Ministerio, pero centrada en promover la práctica de ejercicio. Jorge Meyer, vicepresidente de Asuntos Corporativos de PepsiCo en México, ha declarado en The Guardian que no quieren ser vistos como los culpables, sino como parte de la solución. Para este ejecutivo, la mejor manera no es retirar la llamada comida basura de los colegios ni restringir la publicidad como han hecho en Estados Unidos y Europa: “No se trata de si la cola es buena o mala. En México el 80% de las escuelas no tienen agua, por lo que si no hubiera colas, ¿qué beberían estos niños? “.
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