De acuerdo con el último Foresight Report de Obesidad, si las tendencias actuales continúan en Reino Unido, para el año 2050 casi un 60% de la población será clasificada como obesa. El gobierno también está llamando a la adopción de un proyecto simple y consistente para el etiquetado de todos los alimentos. La propuesta forma parte de un Código de Prácticas de Alimentos Saludables, que será desarrollada en conjunto con la industria alimentaria. Este código sentará un desafío para la industria, no sólo en manufactura de alimentos sino también en restaurantes y otros outlets de productos. El objetivo es que todos los individuos y las familias reduzcan el consumo de grasas saturadas, azúcar y sal. También se exigirán restricciones a las publicidades de alimentos orientadas a niños.
Las autoridades locales planean limitar el número de locales de fast food en determinadas áreas, como las vecinas a escuelas y parques. Julian Hunt, Directora de Comunicaciones de la Federación de Alimentos y Bebidas de Reino Unido, expresó su alegría al ver el reconocimiento de los esfuerzos realizados por la industria en la reformulación de productos, a través de líneas saludables. Desde que la industria introdujo su plan de acción de salud y bienestar en 2004, las fórmulas para alimentos han cambiado hacia una menor cantidad de grasa, azúcar y sal.
Más allá de promover elecciones de alimentación saludable, la estrategia tiene otros cuatro puntos, considerados como un acercamiento integrado para enfrentar al problema de la obesidad en el país, extendiéndole la mano a la población. Ellos son:
- Crecimiento saludable y desarrollo de los niños: el fin es invertir en las escuelas, incentivando la actividad física y las lecciones de cocina, y comprometer a los padres para que cambien las dietas de sus hijos.
- Actividad física: el proyecto incluye la inversión en la infraestructura de las ciudades, para promover este tipo de actividades. Además, se trabajará con la industria del entretenimiento, para desarrollar herramientas para los padres que mejoren las actividades de los más pequeños en el tiempo libre, evitando la vida sedentaria.
- Incentivos para mejorar la salud: estarán orientados a los individuos, empleadores y al Servicio Nacional de Salud (NHS). Incluirán incentivos financieros personales.
- Asesoramiento y soporte personalizado.