El maní Arachis hypogaea L. es una planta de la familia de las leguminosas originaria de la región andina del noroeste de Argentina y Bolivia.
En nuestro país el maní comenzó a cultivarse en pequeñas superficies durante la época colonial, principalmente en las provincias de Jujuy, Salta, Corrientes, Misiones y pequeños sembrados en el Chaco y norte de Santa Fe.
El maní se produce y se comercializa como materia prima de la industria aceitera, maní industria (producción de aceite y pellets de esta oleaginosa), y para consumo humano directo, esto es, maní confitería.
El producto más valioso de la industrialización del maní es el aceite, tanto por el contenido de materia grasa de la semilla (alrededor del 40%), como por la calidad del mismo. Entre todos los aceites comestibles, resulta ser el que mejor se cotiza luego del aceite de oliva.
Prácticamente el total de la producción de maní es industrializada en el país, exportándose en forma de grano tal cual, solamente para consumo humano directo, modalidad que en la actualidad llega a alrededor del 50% del volumen total producido.
La superficie sembrada y el volumen cosechado de maní muestran una significativa variación anual, debido a la inestable rentabilidad del cultivo frente a otros cultivos alternativos y a la elevada incidencia del clima en el rendimiento.
Se puede apreciar la evolución del área sembrada, la producción y el rendimiento de las últimas tres campañas:
Según la Dirección de Estimaciones Agrícolas de la SAGPyA, la producción para la presente campaña se estima en 700 mil toneladas, un 16% superior a la campaña anterior, lo cual posiciona a la Argentina como el sexto productor mundial.
La superficie sembrada para la campaña 2007/08 fue de 233 mil hectáreas en todo el país, de las cuales más del 90% están en la provincia de Córdoba.
Los rendimientos y la calidad del maní cosechado han aumentado, hecho que ha favorecido su posicionamiento en el mercado internacional, ya que las exportaciones con destino al consumo humano directo requieren un producto de alta calidad.
El 95 % del maní sembrado en Argentina es de tipo Virginia runner. De la producción total, aproximadamente el 70 % se destina a maní confitería, que se exporta para consumo humano, el 10% se exporta como grana (se trata de maní partido que se usa para cobertura en repostería o como pasta en la elaboración de manteca) y el 20% restante para la extracción de aceite.
Las exportaciones de maní tipo confitería han logrado posicionar a la Argentina como el segundo exportador mundial detrás de China y antes de los Estados Unidos.
Se destaca el nivel de tecnología alcanzado por la Argentina donde la industria manisera argentina tiene las fábricas más modernas del mundo. La provincia de Córdoba en un promedio de 200 mil hectáreas, no sólo produce casi lo mismo que Nigeria y Senegal cuyas siembras oscilan en el millón de hectáreas, sino que es el segundo exportador mundial de maní en general y el primer exportador mundial de maní de alta calidad.
El 98% de la producción argentina de maní se obtiene en la zona central de la provincia de Córdoba, donde se concentra el cultivo, comercialización, selección del maní confitería e industrialización.
La industria de selección se localiza casi con exclusividad en la provincia mediterránea, con la excepción de una planta localizada en San Luis.
La industrialización de maní, para la elaboración de aceite y pellets también se concentra en la provincia de Córdoba, hasta tal punto que según datos disponibles en la SAGPyA, desde el año 1992 en adelante la totalidad de la industrialización de maní se ha realizado en dicha provincia.
El maní confitería argentino y sus productos derivados son apreciados y demandados en los mercados más exigentes. Entre los países de la Comunidad Europea, Holanda encabeza las importaciones. En segundo lugar, exhibiendo una significativa expansión, aparece Rusia.
Se observa un ligero crecimiento de las exportaciones a Australia, Polonia, Francia, Australia y Ucrania. También repuntaron las colocaciones a los EE.UU.
Evolución del Precio
En el siguiente gráfico podemos observar al evolución del precio FOB del maní confitería argentino.
La Argentina es un importante referente en el mercado externo, en términos de formador de precios, por los altos volúmenes exportables y por la reconocida calidad comercial del producto. Como resultado de este comercio mundial, ingresa al país una gran cantidad de divisas y su producción ejerce una gran influencia en el desarrollo de la microregión del centro sur cordobés.
De acuerdo a el Informe de Intenciones de Siembra del USDA, Estados Unidos aumentaría en un 16% la siembra de maní, respecto del 2007.
El mayor precio recibido por los productores en la cosecha 2007, respecto a los 5 años anteriores, es la principal razón del aumento esperado en la extensión del área sembrada.